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SITUACIONES PARA PARTIRSE DE RISA O PARA LLORAR
17/03/2010 17:22 - 230 visitasHoy que se presentaba como un dia soleado y alegre, por situaciones que no vienen al caso se ha convertido en uno de esos dias raros, en los que uno se siente triste por cosas que tampoco vienen al caso, yo para contrarrestar estas situaciones utilizo un metodo para volver a reir y es acordarme de situaciones en las que me han dado ataques de risa, de esos que no puedes parar, y he pensado que seria un buen tema para un foro, asi podernos reir un poco todos de esas situaciones que alguna vez hemos tenido en las que no sabiamos si reir o llorar y ahi va la mia:
Cuando trabajaba en la oficina, mi mesa estaba enfrente de la de mi jefe, asi que cuando yo levantaba la vista a la izquierda tenia a mi jefe y a la derecha a las visitas que venian ha hablar con el.
Un dia, estaba yo escribiendo, con mis papeles y mis tareas toda ensimismada, y vino una visita, yo segui con lo mio, pero de repente se me ocurrio levantar la vista y cual no fue mi sorpresa cuando veo, al visitante con un moco colgando de esos verdes de los de vela de por lo menos 5 cm. de largo colgando de su nariz, yo alucinaba, y los dos seguian hablando tan tranquilos el uno enseñando unos papeles al otro, a mi en ese momento me dio un infarto, situacion dificil, el visitante no se daba cuenta de lo que colgaba de su nariz ya que tenia un bigote enorme, y el otro no decia ni pio.
Yo pense que me moria, me empezo un ataque de risa de esos que no puedes parar, por verguenza dije que iba al servicio que estaba en la planta de abajo, y segun bajaba las escaleras era tal el ataque de risa que tenia que era incapaz de aguantar, no podia parar.
Despues de estar 10 minutos en el servicio intentando parar, me tranquilizo y vuelvo a subir, pero segun intento entran en el despacho, le oigo y otra vez vuelta abajo con otro ataque de risa, bueno, asi estuve por lo menos una hora contada por el reloj, cada vez que intentaba entrar, me daba la risa y no podia parar.
Y aun hoy cada vez que me acuerdo de la situacion me vuelve a dar la risa, en ese momento de verdad que no sabia ya que hacer, y lo peor fue despues cuando tuve que explicar a mi jefe que me habia tirado una hora en el baño partiendome de la risa, cosa que no hice, le dije otra cosa que en este momento no recuerdo.
Asi que si teneis alguna situacion parecida pues contarla para que nos riamos un poco que hoy lo necesito.
un beso para todos.
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Sobre el autor |
Mariangeles despues de descender al infierno,renazco de mis propias cenizas
Creado el 17/03/2010 17:22 - Ha recibido 230 visitas
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Comentarios
18/03/2010 12:13 ha escrito:Mi anecdota mas reciente fue curiosa; como el cerebro puede jugar malas pasadas. Recibí un multa por correo certificado (lo normal), pero el motivo de la multa era no haberme identificado, cuando en ningún momento me había parado la G.C. Extrañada fui al puesto de la G.C. de Trafico, y pregunté al primer agente que me crucé en la puerta. Le pregunté el motivo de la multa. Debo explicar que estabamos en la puerta, sin obstáculos moviliarios, con lo cual estabamos uno al lado del otro (hombro con hombro) El agente despues de leer detenidamente el texto, me explica que la multa me la han puesto por "honrada". Podeis imaginar que flipaba en colores, lógicamente no entendía, le pedí me lo repitiera porque no daba crédito a mis oídos. Por lo que muy amablemente el agente volvió a repetir lo mismo exactamente, y mis oídos volvieron a escuchar lo mismo: <Señora, a ud. le han puesto esta multa por "honrada"> La situación se repitió 2 ó 3 veces más.... siempre escuchando lo mismo. Ante lo absurdo de la situación, me daban ganas hasta de llorar, de impotencia. Intento tranquilizarme.... respiro hondo... me disculpo ante el agente, y le explico: Disculpeme ud. vengo de trabajar, y tengo el cerebro colapsado, por lo que sigo sin entender. Por favor, expliqueme el motivo desde el principio. Muy amablemente el agente, (no sin respirar hondo... ) comienza: Pues eso, es que ud. iba por esta carretera que detallan, en la que debía de haber una patrulla, y le han captado velocidad excesiva con "un radar". Los agentes no pararon su vehículo, por el peligro que conlleva; y la "no identificación", es porque normalmente envían una carta solicitando identifique al conductor, y no ha respondido ud. (carta que no recibi, dicho sea de paso, por error de Correos) A lo que respondí: AAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH!!!!!! se refiere ud. a un radar......!!!!!!!!!!!!!! Agradecí, como es lógico, la gentileza y paciencia del agente, y me marché. Añadir 2 cosas: 1.- estuve riendome de mí misma al menos durante una semana..... 2.- Recientemente me han hecho la revisión médica de la empresa, con pruebas de audición incluídas, en las que aseguran que mis oídos escuchan perfectamente y sin problemas...!!!!! ....... ....(¿¿?¿?¿?¿?¿¿?¿?) ..... IMBEROSÍMIL... no?
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20/03/2010 21:58 ha escrito:Erase una vez, hace ya muchos, muchos años...... me dirigía yo a trabajar muy tempranito, toda arregladita, con mis taconcitos (que dicho sea de paso no eran frecuentes en mi, ya que soy un pato andando con tacones), pero ese día teníamos una reunión y yo iba acorde con la situación.
Como es frecuente en toda la gente por la mañana, parece que nos dan cuerda y aunque vayamos con tiempo suficiente, subimos y bajamos las escaleras del metro como si tuviéramos un petardo. Por aquel entonces yo iba a Estrecho y tenia transbordo en Opera dirección Cuatro Caminos, al inicio del túnel que da a la vía todos pudimos oír la llegada del tren y como es lógico todos echamos a correr, unos más deprisa que otros...... y allí estoy yo moviendo mucho el cuerpo pero avanzado poco, los pies se me chocaban contra el suelo como si no hiciera el juego de las rodillas, de repente y cuando casi terminaba el túnel, un pié se me cruza con el otro, el tacón se tuerce y gracias a la ley de la gravedad todo mi cuerpo cae en plancha. Si, si, como lo oís, no cae de rodillas, ni "hay que casi me caigo", no, cae literalmente en PLANCHA, ¡vamos! todo lo largo de mi cuerpo tendido en el suelo. Pero todo podía haber terminado ahí, yo levantándome dignamente como si no pasara nada y punto; al fin y al cabo ¿a quien no le ha pasado algo parecido alguna vez?. Bien, pues no, de semejante manera, solo me pasa a mí. Al perder el equilibrio y con el impulso de ir corriendo, mi cuerpo fue deslizándose como si me hubiera tumbado en un monopatín y fue así hasta llegar justo a la puerta del vagón, donde gracias a Dios aún no habían cerrado las puertas porque no quiero ni pensar que hubiera pasado con mi cabeza, que se quedo medio dentro medio fuera. A esta pequeña historia hemos de amenizarla con que al tiempo que mi cuerpo deslizaba elegantemente por el pasadizo, todo aquel que se encontraba, bien a mí alrededor, bien dentro del vagón, alzaron sus voces tras un breve silencio y todos al unísono entonaron un ¡¡¡¡¡¡OOOOOOOOOOOOOHHHHHHHHH!!!!! Que me dejó más jodida si cabe, que la propia caída. Yo no sabía dónde meterme, si entrar, si quedarme, en fin ahora al cabo de los años, me parto de la risa solo de recordar la escena, jajajajajaja |




18/03/2010 12:13 ha escrito: